He aquí una escueta visión del medio que nos rodea desde el punto de vista de la protección y conservación del medio.

COSTA DEL SOL OCCIDENTAL

Desde Torremolinos hasta Manilva, la costa occidental de la provincia de Málaga fue pionera y sigue siendo uno de los principales elementos de atracción turística de España. 

Por supuesto que en esto han sido fundamentales sus valores ambientales, tales como el favorable clima tanto para el invierno como para el verano,  un litoral muy apetecible, con playas de excelente calidad, y un interior aún mejor, con vegetación bien desarrollada, paisajes inigualables, pueblos blancos mirando al mar, ríos, e incluso espacios agrícolas mas o menos tradicionales, hoy ya en franca regresión.

Y desde luego, un mar excepcional, generalmente tranquilo, rico en especies, con bancos de pesca, mamíferos marinos, zonas arenosas con praderas submarinas de Posidonia (un ecosistema de la máxima importancia), y con algunas zonas rocosas especialmente aptas para las actividades subacuáticas.

En nuestros días, necesitamos el máximo esfuerzo para preservar al máximo todos estos valores ambientales, amenazados por fuertes presiones, sobre todo el desarrollo urbanístico descontrolado que tiende a crear una megaciudad que ocupe la casi totalidad del territorio, y otros como los incendios en las zonas mas conservadas del interior, la erosión y desaparición de las playas en relación con las infraestructuras construidas en la línea de costa, o la sobreexplotación pesquera y destrucción de ecosistemas submarinos.

Hay que armonizar el desarrollo urbanístico y turístico con la preservación y mejora de estos y otros aspectos medioambientales.  Así, esta joya que todavía es la Costa del Sol Occidental podrá disfrutar de un futuro prometedor y estable para todos.
MARBELLA

Como el corazón de la Costa del Sol, la ciudad de Marbella ofrece mucho a quienes viven aquí y a quienes la visitan.

En primer lugar, el microclima mas suave y favorable de toda la costa, y desde el punto de vista ecológico, varios kilómetros de playas en estado natural y no alterado con una calidad excepcional (zona oriental del municipio) y un tramo ya protegido oficialmente (Monumento Natural Dunas de Artola),  si bien en toda esta zona se echa de menos un plan de protección y regeneración del cordón dunar desaparecido en muchos puntos por la presión urbanizadora.

En segundo lugar, cauces fluviales que van a ser protegidos como lugares LIC, y que debido a las múltiples amenazas, deberían ser objeto de un especial cuidado.  Nos referimos a los ríos Real, Guadaiza, Verde y Guadalmina, y a otros arroyos de menor importancia, que sufren múltiples ocupaciones y transformaciones acabando con el ecosistema que sustentan.  Igualmente tienen su importancia los embalses en desuso, sobre todo el Pantano de las Tortugas y el Pantano Viejo, como lugares de cría, reposo y anidación de varias especies de aves importantes, y que están pidiendo a gritos la protección y el cuidado que merecen ante la multitud de agresiones a que se ven sometidos.

En tercer lugar, los alcornocales de las lomas de Elviria, ecosistemas de gran importancia por suponer la vegetación original autóctona de toda esta zona, hoy bastante degradados por los frecuentes incendios, y el avance de las urbanizaciones.

Por último, la presencia de la Sierra Blanca, compartida con otros términos municipales, también protegida como espacio LIC, y elemento fundamental en el paisaje marbellí, que se encuentra acosada en numerosos puntos, a pesar de su enorme importancia desde el punto de vista ecológico y medioambiental.
SIERRA BLANCA

Majestuoso espacio natural, punto de encuentro de los amantes de la naturaleza y de todas aquellas personas que desean relajarse y olvidarse por un día de los agobios de la vida urbana, territorio compartido por los municipios  de Marbella, Istán. Ojén y Monda. 

Sierra Blanca encierra matorrales mediterráneos autóctonos, pinares variados, bosques de castaño y olivares tradicionales, encinares en franca regeneración, cortados rocosos con importante vegetación rupícola, manantiales, arroyos de aguas limpias y frescas, magníficas paredes de travertinos, yacimientos arqueológicos, y hasta algún bosquete de pinsapo, especie emblemática. Todo ello habitado por especies animales en peligro como numerosas aves rapaces, o la interesante población de cabra montés.  En pocas palabras, una riqueza ecológica y unas posibilidades de futuro de la mayor importancia.

Sin embargo, son múltiples las amenazas a que se enfrenta este espacio natural.  En el término municipal de Marbella, las urbanizaciones siguen avanzando hacia el interior, la construcción de un gaseoducto la está dañando en numerosos puntos, y sobre todo, la futura construcción de una autopista puede suponer un golpe letal en la zona sur de la sierra. 
En Istán, las urbanizaciones ya en construcción han llegado al corazón marmóreo de la misma, y el futuro PGOU pretende urbanizar toda la zona existente al norte y al sur de la carretera Marbella-Istan, salvando solo los terrenos de titularidad pública. 
En Ojén y Monda, las canteras suponen una agresión paisajística brutal, la construcción de la carretera A-355 ya supuso un duro golpe a esa zona de la montaña, y la expansión urbanística de Ojén en la zona del puerto (viviendas, hotel) también crean un impacto poco asumible. 
Y por el Norte, el asfaltado de caminos forestales, la posible construcción de una carretera entre Istán y Monda, y el aumento de construcciones pueden suponer su aislamiento total de Sierra Blanca con el Parque Natural Sierra de las Nieves.

OJÉN


Precioso pueblo blanco mediterráneo, situado “en la posición mas romántica” como escribiera Boissier a principios del siglo XIX.  Su núcleo urbano compacto rodeado de verdes huertas le dan un aspecto encantador, como puede observarse desde los miradores de la carretera.  La actual expansión de este núcleo urbano no ha desdibujado demasiado su estampa tradicional, si bien otras actuaciones ya en marcha o futuras en otras zonas del término municipal no concuerdan con el lema mediante el que se publicita la localidad (Ojén, paraíso ecológico).  Sobre todo resulta incompresible la destrucción y urbanización de uno de los mejores alcornocales de esta parte de la provincia, concretamente en las Lomas de Puertollano, en el entorno de la urbanización La Mairena, que continua imparable. 

Por otra parte, las canteras para la extracción de áridos siguen devastando la zona de los llanos de Purla, destruyendo un pinar en perfecto estado de conservación, produciendo un enorme impacto visual, y generando un importante rechazo entre la población local.

Aun así, la riqueza ecológica de Ojén es inmensa.  Baste con decir que una gran parte del término municipal es terreno forestal bien de titularidad pública, o sometido algún régimen de protección.  Cabe destacar el núcleo principal de Sierra Blanca (zona del refugio de Juanar), con un perfecto mosaico de ecosistemas en un reducido espacio, así como la Sierra de Alpujata, importante mole de roca peridotítica, la más oriental de la zona.  Según esto, Ojén depara las mejores perspectivas para los usos turísticos y recreativos respetuosos con la naturaleza, una vez que los factores negativos hayan sido controlados.
ISTÁN

Istan ha sabido preservar mejor que ningún otro pueblo de la zona su configuración tradicional, y el encanto y sabor de sus calles y rincones tradicionales.  En su territorio se recoge la mayor parte del agua que llega al Embalse de La Concepción o Río Verde, y por eso, merecidamente, se ha colocado el rótulo de “Manantial de la Costa del Sol”. 

Debido a sus valores ambientales también está incluido en la Reserva de la Biosfera “Sierra de las Nieves”.  Posee una parte importante de la Sierra Blanca, en sus sectores norte y oeste, con importantes ecosistemas tales como los sabinares relícticos.  Igualmente incluye magníficos alcornocales como los de Bornoque o el Hoyo del Bote, con el famoso “Castaño Santo” en su interior, y una sierra central de gran importancia botánica por su sustrato peridotítico como es Sierra Real, antaño ocupada por extensos pinares pero ha que sufrido en varias ocasiones la crudeza de los incendios.

El cauce de Río Verde, desde su nacimiento hasta que desemboca en el embalse de La Concepción, es fundamental como espacio de interés ecológico y también como lugar de disfrute y contacto con la naturaleza más virgen.

Sin embargo, el futuro se cierne oscuro sobre esta magnífica realidad.  Casi toda la ladera oeste de Sierra Blanca en todo lo que no son terrenos de titularidad pública, pretende ser declarada como urbanizable, trasladando el modelo depredador y de gran impacto que ya se da en la zona de Cerros del Lago hasta el mismísimo pueblo, y destruyendo así el espacio de mayor biodiversidad y belleza paisajística del entorno.

Y en su zona Norte, la pretensión de construir una carretera hasta Monda actuando sobre los caminos ya existentes, terminaría por aislar Sierra Blanca y sus poblaciones (sobre todo la de cabra montés) con respecto a los territorios situados en el Parque Natural Sierra de las Nieves (que debería incluir a nuestra Sierra), así como el aumento del  tránsito de vehículos, el peligro de incendios, la introducción de animales asilvestrados y otros impactos.

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